jueves, 8 de septiembre de 2011

El Proyecto Philadelphia.

Hace no mucho, un amigo de las redes sociales me comentó acerca de escribir un guión sobre uno de esos temas que casi nadie conoce, pero que presume de tener detrás varios gobiernos poderosos interesados en mantener el silencio sobre el tema. Me envió un montón de datos e información que me hicieron ver la luz en diversos asuntos, tal y como si estuviera montando un puzzle y acabara de encontrar algunas piezas que encajaran en él. Cualquier hipótesis sobre el tema ofrece la susceptibilidad de poder ser señalado como paranóico conspiracionista, algo que a mi me atrae, en pos de satisfacer mi curiosidad sobre el tema, y más cuando encaja con algunas de las ideas que he ido descubriendo a lo largo de los últimos años.

Los hechos comienzan poco antes de estallar la II Guerra Mundial, cuando Hitler, ya en el poder, decide enviar todo tipo de efectivos militares de élite, punteros en la tecnología de su tiempo, al continente antártico. Un despliegue enorme de medios y recursos, basándose en las observaciones de psíquicos y mediums en la nómina del III Reich, que pudieron llegar a visualizar los restos de una avanzadísima civilización prehistórica, enterrada en los hielos de la Antártida, creyendo que este continente pudo un día estar libre del hielo, siendo anterior a algún tipo de cataclismo.

La historia trascurrió tal y como se conoce en nuestros días, pero un año después de terminar la guerra, en 1946, la marina americana envía una fuerza de 13 buques de guerra liderados por el portaaviones Phillipine Sea y escoltados por aeronaves con 4.500 efectivos a la zona antártica. La operación queda en secreto, siendo conocida como Operación Highjump (gran salto), y estando al cargo el Almirante Richard Evelin Bird. De cara a los medios la operación se describió como "maniobras de guerra en condiciones extremas", aunque, pese a ello, se prohibiera terminantemente la presencia de observadores internacionales. La expedición volvió habiendo sufrido la pérdida de cientos de hombres y una cantidad valiosa de material. Extrañamente, nadie hizo preguntas al respecto.

A día de hoy, el vuelo sobre el polo está prohibido según las Leyes de Navegación Internacional, aduciendo problemas medioambientales y desincronizaciones de los instrumentos de navegación. A pesar de todo, la "Phoenix Science Phoundation", una corporación científica sin ánimo de lucro, ha anunciado una expedición al interior de la Tierra, por mar, a través del polo Norte, llamándose NPIEE, "North Pole Inner Earth Expedition". El camino lo han iniciado el pasado mes de agosto. Hay fotografías astronómicas que demuestran la existencia de planetas con gases en su interior, en lugar de sólidos como hemos pensado siempre. Y quizá puedan encontrarse cosas increíbles en nuestro propio planeta. Parece que vuelven los tiempos para los aventureros. Veremos lo que sale de todo esto, a mi me tiene expectante.

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