He de decir que la interpretación de Chris Evans me daba mucho miedo, tras otras producciones mediocres, que hacían que me lo imaginara marcando poses de modelo o fijando la mirada de forma sarcástica en los primeros planos. Sin embargo, sorprende su papel de forma convincente, está bién trabajado y desarrollado conforme va creciendo el personaje.
No llega a enganchar al espectador de forma directa, eso sería más propio de un personaje actual, más al estilo de Tony Stark en Iron Man, sino que trabaja la sutileza de presentar un personaje que crée y que fomenta unos valores propios de mediados del siglo XX, exaltando al héroe y a sus valores frente a un antagonista carente de ellos, y que atrae al espectador que sabe utilizar un prisma capaz de adaptarse a las circunstancias de su tiempo. Aparte, los tintes políticos entre las dos fuerzas más potentes de la guerra, americanos y nazis alemanes, se anteponen a los valores y principios que muestra el protagonista, quizá por eso no termina de conectar, quizá por poner entre el protagonista y el espectador temas o hilos por delante de esa relación fundamental que no hacen más que alejarlos entre sí.Durante todo el largomentraje se pueden disfrutar momentos extraordinarios con Tommy Lee Jones, Stanley Tucci, y como no, Hugo Weaving. Si bién los primeros son el regodeo de los más nostálgicos, el papel desarrollado por este último es genial, elaborando un trabajo de antagonista muy cuidado, haciendo de Cráneo Rojo el personaje mejor adaptado de la obra. La pena es que pareciera un rival sencillo pese a la gran cantidad de recursos que disponía, me parece que se ha debilitado su figura desde lo que parecía en los cómics a cómo nos lo presenta Joe Johnston, director del film, pese a haber dispuesto de nada menos que 125 minutos para "endurecer" tanto al protagonista como al antagonista. Lo que sí se agradece es la relación entre el Capitán y Peggy Carter, interpretada maravillosamente por una arrebatadora Hayley Atwell, a la que, quizá por exigencias del guión, es extremadamente contenida en el plano sexual frente a ser muy apasionada en el sentimental, algo que no termina de explotarse con un clímax adecuado, todo lo que trasciende al plano físico es un beso robado "y deprisita" en un jeep. Supongo que al plantearlo en la preproducción alguien diría: "Señores, estamos en 1940, aquí sólo hay un beso ligerito y es al final". Completa el triángulo amoroso un sorprendente Sebastian Stan interpretando el papel de Howard Stark, padre de Tony, Iron Man. Resulta ser un centro de atención, con un comportamiento exactamente igual al que Robert Downey Junior nos presentó en su papel de Tony Stark con Jon Favreau, y supone la nota de humor en la obra del Capitán. Ahora sólo me quedaría explicarme por qué el escudo que aparece en Iron Man 2 es tan distinto al de vibrantium que lleva Rogers, cosas de los directores, imagino.
Afortunadamente, la película no
se detiene en interminables diálogos y, si bién recuerda a la de "Capitán Sky", realizan una ambientación de época envidiable. Los efectos especiales están muy cuidados y excepcionalmente integrados, consiguiendo envolver al espectador en las escenas de acción. Sin embargo, el ritmo de la historia no es muy alto, y pese a la virtuosidad visual, pierde en interés al dotarla, quizá, de demasiadas escenas pausadas. La sensación que deja es la de disfrutar de un gran trabajo, pero al que se le podría haber sacado más.La versión digital en 3D deja bastante que desear, es muy correcta, pero han ido con lo justo. Se ha notado demasiado que no han trabajado la preproducción pensando en el 3D, porque las composiciones pierden fuerza visual y terminan diluyéndose con la historia. El efecto de profundidad está logrado, pero apenas hay planos generales donde se pueda disfrutar realmente de esta tecnología.
Uno de mis amigos me dijo: "¿Ese es el Capitán América? ¡Pero si llega Thor y le manda a Cuenca de una toba! jajajaja...". Lo cierto es que no pude menos que reirme, por la comicidad del comentario, pero llevaba más razón que un santo. Ya me estaba imaginando a Rogers liderando a Los Vengadores siendo el más "mindundis" de todos ellos. Lamentable.
Pese a todo, aún con sus defectos, se trata de una gran adaptación cinematográfica del cómic, construido expresamente para los más nostálgicos, y muy cuidada en todos los detalles, con una estética impecable. Veremos a ver cómo se adapta Steve Rogers al siglo XXI en Los Vengadores.
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